Del tipo de arte al que te inclines dice mucho de ti!

Obra de carácter «Realismo mágico» de mi autoría.

Realismo y… realismo mágico, esos diría yo que son mis movimientos artísticos.

En mis obras podrás encontrar en su mayoría el realismo, el apego a la realidad, en rostros, naturaleza y animales. Esto sin dejar de lado el romanticismo, pues mis obras siempre aluden al amor, la ternura, un poco a la cotidianidad, la belleza.

Por otra parte el realismo mágico, tiene que ver con obras que sin dejar de lado paisajes y personajes realistas, tiene siempre uno o varios elementos mágicos, buscando dar un mensaje mas sugestivo de una emoción en el espectador, dándole un extra a la obra, y es para aquellos, que sueñan mas, y que se sienten atraídos por algo mas cálido, y no tan sustancial como la materia pura: como lo es el realismo por si solo.

Me encantan estos dos movimientos, porque creo que la belleza esta en la naturaleza, en la obra creada por Dios, y la magia que nos transporta a otros lugares, y transmite un mensaje romántico, emocional, crítico, triste o feliz.

Creo que al ser una persona que tiene reglas que atiendo, creyente de Dios, siempre fui muy detallista, realista, a veces tengo que decir que negativa, es por ahí donde puedo decir que me inclino por el realismo, porque eso implica una obsesión por los detalles, el volumen y la  composición, somos la clase de persona que nos incomoda ver algo fuera de su lugar, algo alterado en su forma correcta, el desorden o lo sucio nos crea una insatisfacción. Sentimos que un cuadro no esta terminado hasta que tenga toda la complejidad de sus detalles en cada parte de la composición.

El cerebro del lado derecho que funciona para las artes y las imágenes juega una papel determinante en como plasmemos nuestros pensamientos en un lienzo, depende de nuestras experiencias vividas, personalidad, miedos, y pasiones.

Al dibujar ponemos a trabajar el lado derecho del cerebro, la parte que usamos menos durante el día, por eso se vuelve una actividad tan desarrolladora, y nos da esa sensación del que el tiempo pasa volando, porque es cuando le damos oportunidad al cerebro para que juegue, y no se preocupe tanto por tomar decisiones, resolver problemas, razonar, etc.

Lo que le da el realismo al artista, tiene que ver con la satisfacción, y de su visión del mundo, una trascendencia, y le implica mucho mas horas de trabajo en cada obra por individual. Satisface percibir que impacto tiene en el receptor por ser terminado el cuadro. Para el espectador es una sensación diferente, crea un asombro, y una inevitable manera de estudiar los detalles, y le llena de preguntas acerca del artista y acerca de la realidad que esta viendo.

Trabajo empezado de grafito, familia en una piscina

El realismo es una bocanada de aire fresco, una paz interior, y un impacto visual al mismo tiempo por la grandeza de los detalles, y lo curioso de todo esto es que los que crean mas impacto son los detalles mas pequeños, hechos en la sombras, o con los cabellos,  o elementos minúsculos dentro de la obra.

Pintura digital, buscando el detalle realiata, de una escena de la película ( mi favorita) Pride & Prejuicie

El realista no se ve haciendo otra cosa… no se ve pintando algo que no sea realista, porque se basa en el hecho mismo de ser obsesivos con el detalle, el volumen y la perspectiva, le resulta imposible verse a si mismo en otra dimensión mas libre “plásticamente hablando” y la apasiona el juego de color según los materiales que use.

El trabajo minucioso y arduo de ser realista no se simplifica al hecho de querer ser realista, ya que al intentar serlo y tener como resultado “algo parecido al realismo” con errores de proporción por ejemplo, indudablemente crea un conflicto entre el artista y su obra: es posible que termine botándola a la basura, y empezando de nuevo hasta sentirse satisfecho con lo que esta viendo.

Otros de los conflictos que he tenido a lo largo del proceso, de trabajar para ser realista, es que no te atreves a exponer tu obra si la sientes carente de detalles, poco realista, con errores comunes, porque un realista quiere algo rico en detalles o sino no lo es, es decir, no puede ser a medias, no puede ser “medio-realista”.

La pintura de este tipo debe ser exigente, y es sin duda el escape, para zafar la obsesión de los detalles y el perfeccionamiento, convertirlo en arte, y enriquecer el entorno. Ese es en esencia uno de sus cometidos.

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